dijous, 19 de gener del 2012

Campañas internas que devienen institucionales

En diversas ocasiones, he confesado por escrito mi pasión por la comunicación interna. En primer lugar, porque estoy absolutamente convencida de su papel clave en el buen funcionamiento de una organización, aunque no se suele tener demasiado en cuenta y no se suelen dedicar demasiados recursos. Cuando contar con la motivación, la implicación, la identificación de los trabajores, acompañado con medidas de RRHH que garanticen un buen clima lavoral, puede ser el corazón que haga bombear la sangre de una empresa o institución. Lo que la mueva y le dé vida. Y aún estando demostrados los resultados en productividad y eficiencia que genera una óptima comunicación interna, repito que no suele considerarse una área estratégica, por lo que suele carecer de recursos en dinero, tiempo y personas.
Al margen de razones objetivas, me parece uno de los ámbitos de la comunicación más fascinante porque te permite trabajar con herramientas muy concretas ante públicos específicos, cercanos y concentrados que normalmente conoces muy bien. Además, los resultados y el feedback se registran con mayor facilidad que en otras acciones. Y personalmente, creo que al tratarse de un ámbito interno que facilita más creatividad y experimentación, se permiten más licencias, se puede ser más lúdico, más emotivo, más divertido, más estimulante como persona y como profesional. En definitiva, me encanta trabajar en comunicación interna. Y creo que eso se nota en tu trabajo.

Además de ser uno de los temas en los que más leo e investigo para conocer herramientas, buenas prácticas, campañas exitosa que están realizando en otros lugares, he tenido la suerte de que en mi organización desde hace algunos años hay un apoyo creciente por trabajar la comunicación interna, se han destinado recursos económicos, humanos y en tiempo para fomentarla y se me ha ofrecido la oportunidad de poner en marcha esa experimentación y creatividad de la que hablaba antes.

Una de esas iniciativas ha sido la campaña "Som Pere Tarrés" que expliqué la semana pasada en una entrada en el bloc institucional con las diferentes acciones que se han llevado a cabo durante el año 2011. Pero uno de los aspectos que me han parecido más interesantes de esta campaña aún en marcha es el hecho que una campaña inicialmente interna devenga externa, precisamente porque pone el émfasi en que la riqueza de la organización (y su valor añadido) radica en los valores y el compromiso de las personas que forman parte de esta institución. Se convierte en institucional porque esa se su marca y su imagen. Es decir, fomentar la implicación de los trabajadores destacando la implicación de ellos mismos, y esto como valor institucional para transmitir a los públicos externos. Los trabajadores, voluntarios y beneficiarios de la entidad como imagen de la misma. Y el valor añadido para sus servicios, projectos y actividades.

Entre las diferentes acciones como concursos, encuentros, jornadas implicando no sólo a los trabajadores sino también a sus familias, seguramente la que visualiza más la campaña es el vídeo interno y institucional. 

  

dilluns, 12 de desembre del 2011

Caso de éxito: la estrategia de márketing de la marca de coches Mini


Una de las estrategias de márketing que considero más acertadas en los últimos años es la de la marca de coches MINI. Me parece que está trabajando con mucho acierto aspectos clave para reforzar una marca como la personalización, innovar en la manera de comunicar provocando emociones, creando experiencias, apostar por los medios no tradicionales.

Antecedentes: en los años 90 la marca MINI era un mito, una leyenda urbana pero las ventas eran escasas y los problemas de producción abundantes.

Posicionamiento de BMW: aprovechar su gancho (mito, leyenda, historia, …) para relanzarlo convertido en un coche diferente, especial pero también moderno y adaptado a las necesidades del consumidor actual. Es un coche Premium, por lo tanto, el objetivo no es disparar las ventas. Marca independiente de BMW.

Producto: se diferencia de la competencia centrándose en aspectos como el tamaño, tecnología, seguridad, materiales de calidad, máximas prestaciones.

Target: joven de entre 25 y 35 años, soltero. Con valores modernos, busca marcar tendencias.

Estrategia:
Ø      Notoriedad: crear una marca moderna, interpretando la leyenda
Ø      Fidelidad: crear el Mundo Mini.
Ø      Transmitir DESEABILIDAD. No venden un coche, venden emociones. Mensajes de carga emotiva.
Ø      Notoriedad: és único, especial, diferente. No pasa desapercibido.
Ø      Enormes posibilidades de personalización: hay tantas posibilidades de personalizar tu Mini (colores, tapicerías, asientos, techos, llantas…) que sólo hay 2 coches iguales por cada 100.000. Coche único, a medida del consumidor.

Ejemplos de acciones para recrear el Mundo Mini

-          Colección de de ropa Mini que se renueva cada seis meses, complementos como relojes, mobiliario Mini, maquetas, personalizaciones para el móvil, monopatín Mini.
-          MiniLounge en Madrid, restaurante y local de copas diseñado con la imagen Mini.

Campañas: en medios no tradicionales para aumentar la notoriedad y la deseabilidad. Ejemplos.

-          Campañas de street márketing (tenían una Minilimusina a disposición de los ciudadanos que pasaban por la calle)
-          Concursos como el reto de introducir en un Mini el máximo número de personas.

Resultado:
-          Hay listas de espera para hacerse con un Mini.
-          Ocupa el puesto 17 del ranking de CoolBrands.

divendres, 9 de desembre del 2011

La marca, factor clave ante la crisis

Continuando con la idea de la entrada anterior, considero que aportar por reforzar la marca en momentos de crisis puede colocar a las empresas en un buen posicionamiento cuando escampe el temporal. Como ejemplo, podríamos hablar de la marca de coches Audi cuyos resultados económicos no se han visto mermados por la crisis y que ha apostado por posicionarse como marca que incorpora tecnología de vanguardia.

Para reforzar esta idea recojo las palabras del libro La marca corporativa. Estrategias de gestión y comunicación (2005:67) donde se asegura que  “la vieja idea de comunicar las bondades de un producto para persuadir a los posibles compradores ha quedado ancorada en el pasado. Los sujetos económicos ya no miran de vender un producto o un servio por medio de la persuasión publicitaria. Los objetivos son más ambiciosos, ya que se trata de crear universos simbólicos dotados de sentido: las marcas”.

Siempre teniendo en cuenta que desde mi punto de vista son los consumidores los que impulsan las marcas, a partir de sus experiencias, vivencias, sensaciones o expectativas que son lo que más credibilidad aporta a una marca. Esta credibilidad a través de la experiencia personal se puede potenciar mediante acciones como visitas a la empresa, la participación de acontecimientos organizados por la marca, las actividades de patrocinio. Por ejemplo, nos creeremos más en el valor de innovación tecnológica que asegura tener una marca si asistimos a un acontecimiento organizado por esa marca donde se exponen las novedades tecnológicas del momento que si lo vemos en un anuncio en prensa. Es evidente que la información de primera mano siempre es más creíble.

Esta credibilidad reporta beneficios a la empresa o institución puesto que puede tener una influencia decisiva en forma de notoriedad  o de la formación de la imagen de la marca para el público en general, que posiblemente obtengan una rentabilidad no tan inmediata como la adquisición puntual de un producto sino que comporta  algo mucho más valioso: quedarse en la mente y convertirse en grandes marcas.

Una mirada atenta a la historia de la mayoría de las grandes marcas actuales lo demuestra. Google y Starbucks se han creado prácticamente sin ninguna publicidad. Concretamente, Google que actualmente ocupa el puesto número 4 de las Best Global Brands 2010 es un caso de estudio, puesto que ha alcanzado esa posición hegemónica sin invertir en publicidad, básicamente a través del boca-oreja. En cuanto a Starbucks, el mérito de estar entre las 100 marcas más valoradas no radica en la publicidad sino en la experiencia del público que entra, vive y disfruta del ambiente de sus establecimientos. Y ya en nuestra casa, Zara es el ejemplo paradigmático de marca que se ha erigido como la primera marca española que aparece en el ránquing de las marcas más valoradas del mundo (ocupa el puesto 48 en el 2010)) sin gastar un solo euro en publicidad. Otro caso el del Banco Santander, que gracias a la estrategia de RRPP de aliarse con Ferrari se ha colocado en un meritorio puesto 68 en este ránquing.

Pero ¿cómo reforzar esta marca? Evidentemente la crisis económica dibuja un nuevo panorama, también los cambios sociales y los nuevos entornos tecnológicos. Por tanto, considero que las empresas que están avanzando por buen camino son aquellas que están vinculando su marca con los deseos y aspiraciones de sus clientes, que están apuntando a sus corazones. En estos momentos de crisis, la gente necesita valores sólidos, confianza, algo fuerte a lo que agarrarse. Las personas que confían, e incluso adoran, productos de determinada marca se apropian de ellos y los integran en su cotidianidad e incluso intimidad.  Muchos productos no se venden porque satisfagan una necesidad funcional sino por las emociones que provocan, por eso triunfan las marcas que saben comunicar un estilo de vida. Un claro ejemplo de esto que estamos hablando sería Apple que ha sabido crear emociones y experiencias en sus consumidores que se han convertido en fans con una estrategia como tiendas propias, productos con status, diferenciándose del resto con aplicaciones que sólo tienes si eres Apple (vinculando el valor de exclusividad).

dimarts, 6 de desembre del 2011

En época de crisis, ¿cuál es la mejor estrategia de márketing?

En una época de crisis económica como la actual, ¿cuál de las P del Plan de Márketing deberíamos potenciar en nuestros productos?

De entrada, considero que enfocar el marketing de la empresa al producto en un momento de crisis como el actual puede no ser la mejor estrategia. Y es que en un momento en que la oferta es tan amplia, y la demanda tan baja, cuesta diferenciarse de la (si haces hamburguesas son todas iguales). Por otro lado, cada vez más, los estándares de calidad de un producto son compartidos tanto por la empresa como por la competencia.

En cuanto a que la clave sea la estrategia del precio, creo que es cierto que el consumidor en estos momentos de incertidumbre necesita ver que la empresa también pierde (y baja precios), pero tengo serias dudas al respecto puesto que apostar por esta opción pueda aplicarse de manera generalizada porque depende mucho de los objetivos de la empresa. Por ejemplo iniciar una guerra de precios (como MediaMark frente a Miró) puede tener como objetivo eliminar a la competencia, aunque hay que tener muy claro que puedes resistirlo porque aunque la bajada de precios es posible que comporte más ventas, esto no quiere decir que se corresponda con más ingresos. Si estamos bajando precios se deba seguramente a que estemos bajando margen (puesto que bajar calidad con el mismo producto sería una estratega peligrosa). Según asegura Josep Chias, “la pérdida de margen sólo se puede salvar con una potenciación continua y constante de la productividad y la innovación”. Y en un momento de crisis económica, la pérdida de margen puede ser crucial para la supervivencia de una empresa.

También me parece evidente que no todos los productos son aptos para una estrategia de reducir el precio. Posiblemente crear el Menú Ahorro a 3 euros de BurgerKing o McDonald’s se corresponda con la filosofía de la empresa de ofrecer comida barata accesible a todos los bolsillos. Pero hay otros productos donde la variación del precio no incide demasiado en el consumo como podría ser el precio de la gasolina o de la sal donde además de tener un producto que es exactamente igual al resto, no puedes jugar con el precio porque viene marcado desde fuera. Por otro lado, no todas las empresas pueden permitirse rebajar los precios puesto que en algunos ámbitos un precio elevado se asocia con una mejor calidad del producto y una identificación simbólica con status.
En este sentido, según asegura Stuart Crainer en su libro El verdadero poder de las marcas. Cómo lograr que las marcas sirvan para aventajar a la competencia, “si un fabricante de PC rebaja sus precios, da la impresión de estar desesperados y el consumidor interpretará esta medida como el anuncio de una catástrofe”. O tal vez lo interpretará como una pérdida de la calidad.

Esta idea la explica perfectamente Josep Chias en su libro El marketing: “en algunos productos el precio es el símbolo de status, signo de confianza en aquello que se adquiere, la atracción de la novedad o el valor de la marca. En estos productos, el precio puede configurarse como un elemento de utilidad simbólica de la estructuración del producto”.

Algunos datos clarificadores de este argumento nos muestran que, en un momento de crisis económica, las firmas de gama alta han sido las menos afectadas. Marcas de artículos de lujo como Givenchy, las maletas y bolsos de Louis Vuitton y el champán Dom Perignon, la productora de diamantes De Beers han anunciado que han incrementado sus beneficios este año. Y las marcas de coches como BMW, Mercedes Benz y Audi muestran que la crisis no ha causado estragos en sus ventas. De hecho, la demanda de la gama más alta de estas tres marcas, los coches Premium, está siendo tan elevado que ha obligado a los fabricantes a incrementar la plantilla y ampliar la producción a los fines de semana (Fuentes: Público y Cinco Días).

Por lo tanto, considero que ANTE LA CRISIS, LA MARCA ES EL FACTOR CLAVE

dijous, 24 de novembre del 2011

Medir la influencia de un fan en Facebook

Para conocer la eficiencia de las acciones de comunicación, es necesario tener herramientas de medición. Impactos en medios de comunicación, audiencia de los anuncios, asistentes a un evento, visitas a la página web, son algunos de los indicadores más frecuentes para medir algo tan etéreo como la comunicación. Sin embargo y cuando parecía que ya lo teníamos todo controlado y medido, aparecen las redes sociales. Y sabemos que es imprescindible estar, sumarse, ponerse a actuar, conscientes que hoy en día todo avanza de manera tan vertiginosa que unos momentos de dudas pueden suponer perder el tren. Ok, nos lanzamos a la aventura de las redes sociales. Invertimos recursos, tiempo, personal. Pero ¿todo es tan reciente y tan cambiante que cómo medimos? ¿qué medimos?
Existen diversas herramientas, diversas empresas que te aseguran que te miden el ROI en medios sociales, baremos que calculan un precio en dólares por cada fan en Facebook (FB) o en Twitter. Por ejemplo, esta semana leía que un estudio de Facebook donde comentaba que un comentario en FB equivale a 4 un "me gusta"


Pero de momento, nada parece demasiado claro, concreto y estable.
Mientras tanto, creo que hay aspectos que sí deberíamos tener en cuenta, como es la influencia de los fans y de los amigos de los fans en relación con nuestra marca. Y en última instancia si esa influencia lleva a una compra.

En este sentido, ha sido una lectura interesante el documento The power of like. How Brands reach and influence fans trough Social Media realizado por Comscore y Facebook.

En este documento aseguran que por ejemplo habría que priorizar las acciones de la página de FB de nuestra marca en la parte de noticias, puesto que los usuarios pasan entre 40 y 150 más tiempo en esa sección que en otras. Además también otorga un importante papel a los amigos de mis amigos, puesto que su alcance es mucho mayor al número de fans.

Centrado más en valores de reputación e influencia que en valores económicos, aseguran que el valor de un fan puede medirse por:

a) El incremento de su profundo compromiso y lealtad.
b) Su comportamiento de compra
c) La influencia que tiene sobre sus amigos


También me ha resultado interesante el apunte que realizan Comscore y Facebook asegurando que en algunas marcas, los fans y amigos de fans de FB tienen una demografía y comportamiento distinto que los consumidores tradicionales de esa marca. Por lo tanto, esto nos demuestra que deberían realizarse estrategias diferenciadas de márketing.

Y es que más allá de contar seguidores también hay que tener en cuenta la conversación que se genera, la relación que se establece con estos fans. En este sentido recomiendo este artículo.

dimarts, 22 de novembre del 2011

La comunicació també és acció social

Fa un parell de setmanes vam posar en marxa el Bloc de la Fundació Pere Tarrés, un projecte en el què feia temps que treballàvem. En contra d'algunes opinions que consideren que el bloc és una eina morta, nosaltres creiem que és un canal àgil, accessible, senzill per donar a conèixer el coneixement i les reflexions d'una entitat i a més afavorir la relació i l'intercanvi amb la societat. Per estrenar el bloc, vaig fer una aportació des del punt de vista de la comunicació per les entitats socials, una tasca important però que sovint no té visibilitat.

"S’acostuma a assegurar que les professions socials com l’educació social i el treball social són eminentment vocacionals. Vocació per donar suport als col·lectius més vulnerables i treballar per un món millor. El periodisme i la comunicació també acostumen a ser vocacional, i en alguns casos inclou aquesta mateixa inquietud per transformar la societat. Tot i certes reticències que existeixen en el món social respecte als professionals de la comunicació (segurament degut a males experiències amb mitjans de comunicació amb un enfocament sensacionalista), la praxis diària ens mostra que aquestes dues vocacions no només no són incompatible sinó que poden ser complementàries".

Podeu continuar llegint aquí

dissabte, 19 de novembre del 2011

Las redes sociales han otorgado poder a la ciudadanía

Tal vez estemos viviendo una época oscura económica y políticamente. Sin embargo, creo que estamos asistiendo a un momento luminoso por lo que respecta a democracia ciudadana. En algún momento se ha olvidado que en teoría el poder emana del pueblo. En teoría porque en la práctica el poder ha acostumbrado a estar en mano de oligarquías económicas y políticas, y en manos de las empresas o los aparatos ideológicos de los partidos político. Sin embargo, posiblemente nunca antes la ciudadanía había tenido tanto poder como ahora.

Y en gran parte ha sido gracias a Internet y a las redes sociales. La población organizada a través de las redes sociales fue el origen de las revueltas árabes que derrotaron a las dictaduras esta primera en Tunez o Egipto. La democratización de la redes sociales está detrás del movimiento de los indignados y del 15M.

Eso en cuanto a la política, pero en el terreno de la economía y las marcas está pasando exactamente lo mismo.

Actualmente por ejemplo existe un gran debate en la redes sociales entre los internautas españoles que cuestionan que la marca de chocolates Suchard sea tan ética y legal como se presenta. Todo surgió de una la petición de una particular que pedía que Suchard garantizara que no utilizaran mano de obra infantil para fabricar su turrón. A través de la plataforma de protesta ciudadana Actuable, la demanda se extendió por las redes hasta obligar a la empresa a pronunciarse. Aunque su respuesta hay sido tan ambigua que no haya satisfecho a los ciudadanos.
Posiblemente uno de los mayores triunfos de la ciudadanía en las redes sociales lo hayamos vivido estas últimas semanas, al conseguir que se retiraran todos los anunciantes del programa de Tele 5 La Noria. La campaña la organizó un bloggero que seguro que  jamás imaginó la repercusión de su propuesta de pedir a los internautas que se quejaran contra las marcas que patrocinaron que este programa de Tele 5 pagara una ingente cantidad de dinero a la madre del Cuco, presunto asesino de la joven Marta del Castillo. Las redes sociales se sumaron en masa a la propuesta y actualmente el programa de Tele 5 no tiene ningún anunciante.
Los usuarios de redes sociales españoles son realmente muy activos y contestatarios, pero se trata de un fenómeno a escala mundial. Hace unas semanas leía en la prensa el caso de una joven estudiante estadounidense que había logrado también quejándose a través de Internet que el Bank of America retirara la comisión de 5 dólares por tarjeta de débito a sus clientes.

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Personalmente, he puesto en práctica las quejas a través de las redes a algunas empresas en diferentes ocasiones. El resultado es que algunas marcas nunca responden a las quejas. Pero en otras ocasiones, manifestar insatisfacción por un producto a través de Twitter ha obtenido una respuesta rápida y resolutiva que no estaba obteniendo ni por correo electrónico ni por teléfono, es decir, en privado. Parece ser que algunas marcas se ponen las pilas cuando las críticas son públicas.
Es evidente que las marcas ya no pueden permanecer sordas y ajenas a la población en sus atalayas. Ahora la gente pregunta, opina, cuestiona. Y si no está satisfecho, si algo no le convence y le resulta sospechoso, no duda en ponerse manos a la obra para presionar. Sin duda, esto va a obligar a las marcas a esforzarse en ser más autoexigentes, más coherentes, más transparentes. El peligro también radica en que sea muy fácil organizar un boicot injustificado contra una marca o una persona. Y antes de que se confirme que es mentira, la llama ya ha prendido.
En este sentido, es recomendable el siguiente artículo
También existen ejemplos de esta última situación. Hace unos meses la bloggera cubana Yoani Sánchez aseguró en un tweet:  
También existen ejemplos de esta última situación. Hace unos meses la bloggera cubana Yoani Sánchez aseguró en un tweet:  “¿Sabe la empresa hotelera NH que el hotel Parque Central que gestiona en La Habana discrimina a los nacionales en el acceso a Internet?”. Las muestras de rechazo hacia la cadena hotelera no se hicieron esperar en Twitter. Sin embargo, antes de que el boicot se iniciase y la imagen de la marca quedara maltrecha, NH se apresuró a desmentirlo a través de El País. Según la cadena hotelera, no opera ningún hotel en La Habana, ni en toda la isla de Cuba, ni en ninguna otra parte del archipiélago cubano.

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